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¿Por qué trabajar con una agencia de comunicación pequeña reduce tu huella de carbono?         

Hace 56 años despertaba una lucha y concienciación ambiental sin precedente. En aquel entonces, en la América moderna de los años 60 y 70 nacían la petroquímica, los pesticidas, los aerosoles… Los símbolos de la gran prosperidad americana. 

Sin embargo, hizo falta un grito, un grito colectivo, para que esta dichosa prosperidad se viera empañada, puesta en duda para siempre. 

De este mismo grito nació el Día Internacional de la Tierra. Un día de conmemoración por las luchas pasadas, presentes y futuras. Porque, como decía una de las mujeres más implicadas con estas cuestiones, Rachel Carson: “el ser humano es parte de la naturaleza y su guerra contra ella es, inevitablemente, una guerra contra sí mismo”.

Con esto, Rachel Carson buscaba despertar conciencias. Hacer entender a todas las sociedades, y especialmente a las occidentales, que cada uno de sus integrantes poseen una responsabilidad hacia el planeta.

Y entre los primeros pasos que pueden dar estas sociedades está el de mitigar su huella de carbono. Este indicador ambiental permite medir la cantidad de gases de efecto invernadero (GEI) emitidos en un período concreto por una persona, negocio, grupo, organización, territorio o incluso un producto o servicio. Gracias a esta métrica, se considera que no solo se pueden calcular las emisiones globales, sino que además se puede reducir, minimizando así los efectos de los gases de efecto invernadero sobre el clima. 

En nuestra conciencia colectiva, “huella de carbono” nos remite directamente a transporte o un consumo excesivo de agua. Pero la realidad es que la huella de carbono engloba muchos otros aspectos. Los gases de efecto invernadero pueden emanar de los correos electrónicos que enviamos, los contenidos RRSS que creamos y almacenamos e, incluso, de las agencias de comunicación con las que muchos trabajan. 

Según un estudio realizado por The Shift Project, centro europeo altamente reconocido por su análisis energético digital, el sector tecnológico generaría alrededor de un 4% de las emisiones globales de CO2. 

A primera vista puede parecer poco: son solo 4%. La realidad es que la huella de carbono del sector digital es más preocupante de lo que uno imagina si se tiene en cuenta que el sector de la aviación comercial es responsable de un 2,5-3% de las emisiones de CO2 (Agencia Internacional de la Energía). 

Por ende, resulta primordial escoger adecuadamente la agencia de comunicación con la cual colaboras. Porque mientras necesitas generar contenido, y eso es un hecho indudable,  puedes decidir hacerlo con un equipo concienciado, que integra profesionalismo y principios en su labor. 

La Guía de Publicidad Digital Sostenible 2024 de IAB Spain, revelaba que alrededor del 60% de las emisiones de la industria digital proceden en parte de los viajes de negocios y el 40% del consumo de energía en las oficinas. Además, explica que todos los actores del ecosistema digital, sean anunciantes, agencias de publicidad y comunicación o productoras, pueden llegar a generar altas cantidades de emisiones de carbono. 

Por ejemplo: 

  • Durante su ciclo de vida, un correo electrónico de 1 MB emite 20 g de CO2. Esto equivale a una lámpara encendida durante 25 minutos. 
  • Un buzón de correo de 1 GB emite durante su ciclo de vida la misma cantidad de CO2 que un horno encendido durante 10h. 

Entonces, ¿Cómo una agencia de comunicación pequeña puede marcar la diferencia en la lucha contra el cambio climático?

  1. Infraestructuras reducidas 

Las agencias pequeñas suelen contar con oficinas más pequeñas (tanto el personal como la superficie) o bien funcionar en modalidades de teletrabajo. Esto reduce drásticamente el consumo de electricidad, calefacción y climatización, que están entre los mayores emisores de carbono. 

  1. Menor consumo Digital

Aunque el trabajo es digital, al contar con menos profesionales y proveedores, las emisiones generadas por los servidores, almacenamiento en la nube y equipos informáticos son menores. 

  1. Menos viajes corporativos 

Al tener estructuras más locales o nacionales, las agencias de comunicación pequeñas generan menos emisiones de gases de efecto invernadero debido a desplazamientos, principalmente realizados en avión, que son un importante emisor de CO2. 

  1. Mayor agilidad y menor burocracia 

Las agencias pequeñas pueden implementar medidas sostenibles con mayor rapidez. Igualmente, las producciones suelen ser más locales y directas, lo cual permite reducir la huella de carbono asociada a la movilidad de cada profesional de la agencia. 

  1. Sostenibilidad proactiva 

Debido al reciente despertar ambiental, más y más agencias pequeñas nacen con un enfoque especializado en sostenibilidad, lo que les permite integrar desde sus inicios muchas estrategias para reducir su huella de carbono e impacto ambiental.